lunes, 13 de octubre de 2008

Wall Street

Una vez llegó al pueblo un señor, bien vestido, se instaló en el único hotel que había, y puso un aviso en la única página del periódico local, estaba dispuesto a comprar cada mono que le traigan por $10.

Los campesinos, que sabían que el bosque estaba lleno de monos, salieron corriendo a cazar monos.

El hombre compró, como había prometido en el aviso, los cientos de monos que le trajeron a $10 cada uno sin chistar.

Pero, como ya quedaban muy pocos monos en el bosque, y era difícil cazarlos, los campesinos perdieron interés, entonces el hombre ofreció $20 por cada mono, y los campesinos corrieron otra vez al bosque.

Nuevamente, fueron mermando los monos, y el hombre elevó la oferta a $25, y los campesinos volvieron al bosque, cazando los pocos monos que quedaban, hasta que ya era casi imposible encontrar uno.

Llegado a este punto, el hombre ofreció $50 por cada mono, pero, como tenia negocios que atender en la ciudad, dejaría a cargo de su ayudante el negocio de la compra de monos.

Una vez que viajó el hombre a la ciudad, su ayudante se dirigió a los campesinos diciéndoles: "fíjense en esta jaula llena de miles de monos que mi jefe compró para su colección, y ya ni recuerda que los tiene. Yo les ofrezco venderles a ustedes los monos por $35 y cuando mi jefe regrese de la ciudad, se los venden por $50 cada uno".

Los campesinos juntaron todos sus ahorros y compraron los miles de monos que había en la gran jaula, y esperaron el regreso del "jefe"...

Desde ese día, no volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. Lo único que vieron fue la jaula llena de monos que compraron con sus ahorros de toda la vida.

lunes, 25 de agosto de 2008

Ministro Luis Acuña

Ministro del Poder Popular para Educación Superior

Profesor Luis Acuña

Su Despacho.-


Tengo a bien dirigirme a usted en la oportunidad de presentarle mi renuncia al cargo que he desempeñado desde el 6 de marzo de 2006 en la Oficina de Convenios y Cooperación de este Ministerio.

Como usted bien sabe, de acuerdo a la legislación laboral venezolana, he sido el objeto de un despido indirecto, luego de que me fuera reducido significativamente mi sueldo y en consecuencia me fueran desmejoradas mis condiciones laborales (1).

Como usted también conoce, esto ocurre, en una muestra de la más absoluta falta de humanidad, en momentos en que sufro la pérdida de mi menor hijo.

Así, incapaz de continuar acompañando una gestión deshumanizada, carente de valores esenciales a la calidad humana y desprovista del más mínimo sentido de la legalidad, es que he decido renunciar al cargo supra citado.

Afortunadamente, en otras instancias del Gobierno Bolivariano que sí respetan el marco legal y las directrices del Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y Seguridad Social (2), en lo que se refiere a la contratación de extranjeros, se me han abierto otras puertas, lo que me permite continuar residiendo dignamente, con mi familia, en este país que he adoptado como propio.

Agradeciéndole al Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior (!) la oportunidad que me brindara de ser un soldado más de esta revolución y convencido de que infamias como las cometidas conmigo y otro grupo de compañeros extranjeros, no tienen lugar en la construcción del socialismo del siglo XXI, se despide de usted,


Claudio Scheuermann
Ciudadano del mundo


  1. Ver artículo 113 (parágrafo primero) de la Ley Orgánica del Trabajo

  2. Ver artículo 30 de la Ley Orgánica del Trabajo